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viernes, 18 de enero de 2013
Hotel Viura
Un nuevo destino nos espera… nos dirigimos a un zona de la geografía española, famosa en el mundo, tanto por su belleza visual, Naturaleza y Arquitectura han trabajado hombro con hombro para llegar a un equilibrio difícil de igualar, como por su magnifica gastronomía.
Iniciemos camino pues... la Rioja Alavesa es nuestro destino y mas exactamente el Hotel Viura, en la población de Villabueva de Álava a 361 kilómetros de Madrid. Llegar es sencillo. Después de 244 kilómetros por la A1 y 57 kilómetros más por la AP1, tomar la carretera N-232 dirección Logroño durante 21 kilómetros. A esa altura coger la carretera LR-318 y en pocos minutos os encontrareis en casa.
Dos accidentes geográficos delimitan este lugar tanto a norte como a sur. Por el norte, la Sierra de Cantabria protegerá nuestros sueños al tiempo que el majestuoso rio Ebro nos acuna desde el sur. El paisaje es una mezcla irrepetible de colores ocres y mostazas, donde la paleta de colores del otoño toma vida en los viñedos que inundan cada rincón de esta tierra.
Poco se puede decir del pueblo donde nos llevan nuestros pasos. Villabueva de Álava es un pueblo muy pequeño donde queda plasmada la realidad de la zona... en un pueblo de no más de 500 habitantes, encuentran cobijo tres bodegas, una de ellas, la Bodega Luis Cañas, quien según la prestigiosa revista Wine Advocate tiene en su vino Crianza el mejor vino del mundo según calidad precio del 2012, palabras mayores en un sector tan competitivo como el vitivinícola..., y un hotel de prestigio internacional, el Hotel Viura.
No son muchos los hoteles del mundo que pueden presumir de ser protagonistas de tal cantidad de publicaciones en medios de prensa tan dispares, los cuales van desde la afamada revista Condenast Traveller hasta el periódico The Times, haciendo parada intermedia en prensa económica (Cinco Días) o de ocio (Esquire).
Tan pronto nuestros ojos se encuentran ante él, se hace fácil comprender el motivo de tanta repercusión mediática... tenemos ante nuestros ojos una de las edificaciones existentes en la zona que llevan a la máxima expresión la Arquitectura al servicio del Vino. Esta maravilla arquitectónica hay que agradecérsela a la firma Designhouse en estrecha relación con la arquitecta Beatriz Pérez Echazarreta. Podría pensarse, que un día, sus creadores se subieron al campanario de la iglesia adyacente y como en un juego, comenzaron a lanzar sus cubos aleatoriamente, siendo obra del azar la indescriptible construcción resultante.
Ni su colorido ni su configuración desentonan en Villabuena de Álava, lo que habla maravillas de los creadores de esta obra, los cuales han conseguido integrar su edificio como una casa más del pueblo que le da calor.
Mis palabras poco más pueden aportar para describir el edificio que tenemos ante nuestros ojos, bueno si, una sola cosa más... tenéis que verlo... Os he hablado del edificio, pero esto es un blog de hoteles, por lo que se hace imprescindible empezar a bucear en los detalles de su interior...
El hotel dispone de una amplia zona de aparcamiento, aunque al aire libre, lo cual es un pequeño "pero" si tenemos en cuenta que la zona es muy fría y húmeda, si bien, creo que el inconveniente que ello supone es asumible con objeto de evitar romper la armonía del espacio en que nos hayamos.
El buen gusto que los creadores de este lugar han mostrado con el exterior del hotel no cesa en su interior. La decoración esta cuidada al detalle, siendo las máximas estrellas de esta superproducción, la madera, el cristal y el hierro, encontrando infinitas referencias al vino en la gama de colores utilizada.
La habitación es amplia y muy cómoda, siendo la gran protagonista de la estancia una grandiosa cama. Las paredes se encuentran en hormigón visto, pero la sensación de frialdad que este material podría llegar a transmitir se ve mitigada por los elementos de madera maciza presentes en la habitación y una gran alfombra. La integración de tres elementos como el hormigón, la madera y el acero crean una estancia plenamente vanguardista.
Os preguntareis si hay algún "pero"... siempre los hay, aunque por supuesto, como a menudo digo, este blog plasma una opinión muy personal de quien lo escribe, por lo que os rogaría que así lo tomarais... el primero de los pequeños problemas que me he encontrado es la iluminación. En mi opinión, la habitación tiene poca iluminación. Es verdad, que durante las horas de sol, su escasez no se aprecia debido al enorme ventanal con que cuentan las habitaciones, pero al llegar la noche, los puntos de luz disponibles en la habitación se hacen algo escasos, dando lugar a una estancia poco iluminada.
El segundo de los problemas, es el hecho de que parte del baño (una preciosa encimera de madera coronada por una magnifico lavabo) se encuentre en la propia habitación, quedando en otra estancia el wc y la bañera, lo que en mi opinión, genera algunas incomodidades.
Cuando me hospedo en un hotel de este nivel, más que la habitación en sí, lo que determina mi opinión sobre el mismo es sobre todas las cosas, su desayuno. El Hotel Viura tiene un desayuno acorde a su prestigio. En los días de mi estancia, el hotel se encontraba prácticamente vacio, de tal manera que el desayuno se convirtió en un momento encantador, absolutamente personalizado en la medida en que todo el desayuno se realizo a la carta. Los platos calientes perfectos, un pan delicioso acompañado de una mantequilla exquisita, la fruta riquísima... y el café muy bueno. En mi opinión, el desayuno es de 9,5 y no de 10, porque la perfección se hace siempre subjetiva de cada persona, por lo que me guardo ese medio punto para otra ocasión.
Para los amantes del vino, el hotel cuenta con una Vinacoteca donde poder degustar una amplia gama de vinos de la tierra, un lugar perfecto para descansar con una buena copa de vino y una buena compañía después de un día de turismo rodeado de viñedos.
Desgraciadamente en esta ocasión no puede hacer uso de su restaurante, en el cual tengo grandes esperanzas para mi próxima visita, más si tenemos en cuenta que a pesar de que el hotel estaba prácticamente vacio, en el servicio de cenas había bastante gente en el hotel, lo que me hace pensar que como el resto de los servicios que ofrecen, es exquisito.
Del hotel, un último apunte... cuenta con una terraza en el último piso, decorada con amplios sillones que en verano debe ser impresionante.
Respecto al precio, la noche puede estar en torno a 120 € en régimen de alojamiento y desayuno. No entraré yo a valorar sobre lo caro o no de este hotel, ya que en mi opinión, lo uno o lo otro no lo determina su precio, sino la felicidad que esa inversión te devuelve.
Y a pesar de que, como ya he dicho, éste es un blog de hoteles, no puedo dejar de entrar a daros algunos apuntes de la zona. Para mí, una de las más recomendables del panorama nacional.
A escasos 12 kilómetros tenemos la localidad de Laguardia, a cuyas afueras encontramos una de las joyas arquitectónicas de la zona. Entre los viñedos que dan cobijo a esta localidad, se yerguen las famosas Bodegas Ysios en la imponente construcción lleva a cabo por Santiago Calatrava. La manera en que esta construcción queda plenamente integrada en el paisaje es perfecta, siendo espectacular la manera en que el Sol refleja en la ondulante estructura que corona la construcción.
Si continuamos nuestra andadura por la zona, se hace indispensable la visita a la capital riojana. Logroño se encuentra a menos de 30 kilómetros de nuestro hotel, por lo que se presenta como una escapada perfecta. Os recomiendo entrar con el coche hasta la calle Muro de Francisco de la Mata, donde encontrareis un parking muy cercano a la zona monumental de la ciudad. En pocos minutos, nuestros pasos nos llevaran hasta la Concatedral de Santa Maria de la Redonda, la Iglesia de San Bartolomé y la Iglesia de Santiago el Real. Y para los que gustan de combinar un poco de visita cultural con un mucho de visita gastronómica, no podéis dejar de visitar la famosa Senda de los Elefantes. Si os situáis en la calle Laurel, solo tendréis que seguir la línea sinuosa del suelo que os llevará irremediablemente hasta todas y cada una de las puertas de las decenas de bares que abarrotan esta famosa calle. Estoy seguro de que después de cuatro o cinco paradas, entenderéis perfectamente lo de los "elefantes"...
Por último os he dejado la visita a Elciego, localidad de 1.000 habitantes… un pueblo como tantos otros de la geografía española si no fuera por el prodigio de la arquitectura que realizó Frank Gerhy para la Bodega Marqués de Riscal. No podéis pasar por la zona y no asomaros a ver esta maravilla, esta construcción de metal ondulado pintada con los colores del vino, absoluto protagonista de todo lo que nos rodea. Es más, os recomiendo encarecidamente que realicéis su visita guiada, donde poder descubrir el mimo y pasión con la que trabajan la materia prima que tanta riqueza otorga a esta zona. Es curioso, pero después de esta experiencia, seréis un poquito más amantes del vino.
Espero que os guste…
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jueves, 18 de octubre de 2012
Parador Fuente Dé
Si, otra vez
emprendemos camino… una famosa frase dice así: “El mundo es como un libro
abierto, y quien no viaja, solo ha leído la primera página”. Hagámosle caso y
viajemos.
Nuestro destino
se encuentra a 400 kilómetros, aunque hay que tener en cuenta que los últimos
100 kilómetros se complican, lo que hace que el viaje en coche se alargue hasta
algo más de 5 horas.
Nos dirigimos a
un lugar donde, aunque parezca mentira, termina la carretera… sí, llegados a un
punto, el camino construido por el hombre culmina impotente ante una majestuosa
construcción caliza de más de 2.000 metros de altura. Nos vamos a un lugar
impresionante de la geografía española, los Picos de Europa.
En esta ocasión,
pararemos en el Parador de Fuente Dé, aunque la zona es rica en alojamientos
preciosos y de muy alta calidad por lo que no os resultará difícil encontrar un
buen alojamiento. El destino es un lujo para los sentidos.
Desde Madrid
podéis optar por coger la carretera de la Coruña o la carretera de Burgos. En
ambos casos, lo más rápido es ir hasta Cervera de Pisuerga, donde a través de
la carretera CA-184 llegaréis a Potes, subiendo el puerto de Piedrasluengas de
unos 1.350 metros de altitud (tenéis que parar en su mirador, desde donde
podréis disfrutar de unas maravillosas vistas de Picos de Europa). Siendo así, la
única diferencia entre una u otra opción estaría en los 10,55 € del peaje de la
AP6. Como opción alternativa al puerto de Piedrasluengas (son muchos kilómetros
por carretera de montaña) no os salgáis de la
A-67 a su paso por Cervera de Pisuerga y continuar por la misma
dirección Santander. De esta manera llegaremos a Potes tras pasar por Unquera y
Panes y como no, por el famoso “Desfiladero de la Hermida”… pocos adjetivos
pueden describir la belleza del lugar, aunque quizá sean los 20 kilómetros más
difíciles en los que he tenido que conducir.
Una vez en Potes restarán únicamente 23 kilómetros hasta Fuente
Dé por la carretera CA-185.
El Parador de
Fuente Dé es de los pocos hoteles de la red de Paradores que aún no han
conseguido las cuatro estrellas, pero quien necesita una estrella, con los
colosos que tiene como guardianes. La
ubicación del hotel es inmejorable, a los mismos pies de los Picos de Europa.
El hotel es el
típico refugio de montaña, donde priman por encima del resto de materiales,
piedra y madera. No es difícil verse en
uno de sus cálidos salones, viendo caer la nieve sobre la ladera de la montaña,
con la única, pero excepcional compañía, de un buen libro y un humeante tazón
de café.
Las instalaciones
del hotel no son muy grandes, ya que es un edificio de tres alturas, con dos
alas de habitaciones, diversos salones pensados para cobijarse del frio
invierno y el restaurante principal donde poder degustar su famoso cocido
lebaniego.
Como os he comentado, la ausencia de una cuarta estrella no se deja
notar en las habitaciones ni por tamaño ni por comodidad.
El suelo, como en
todo el resto del hotel, es de madera, lo que da a la habitación una magnifica
sensación de calidez. La habitación tendrá unos 30 metros cuadrados, al que
añadir un gran baño… si bien, en mi
opinión, lo mejor de la habitación lo encontramos tras una puerta acristalada
que nos separa de una generosa terraza donde deleitarse durante horas con la
visión imponente de las montañas y el sonido del silencio más absoluto… tened
en cuenta que no todas las habitaciones tienen ésta terraza y que no todas las habitaciones están
orientadas hacia las montañas, por lo que poned especial celo a la hora de solicitar
la habitación.
El hotel dispone
de aparcamiento tanto al aire libre como cubierto. En la mayor parte de las
épocas, el parking al aire libre es perfecto, pero si váis en época de nieves,
os recomiendo tener el coche ha cubierto ya que de lo contrario es probable que
al día siguiente esté sepultado.
El Parador se
encuentra al lado de las instalaciones del teleférico que os llevará a la cima
de nuestros poderosos vecinos… Una de las principales actividades de la zona es
el ascenso al Mirador de Áliva. Los más osados pueden optar por hacer el
ascenso a pie, aunque por 9,50€, solo ida, o 15€, ida y vuelta, el teleférico
os llevará hasta el mismísimo mirador… estar colgado de un simple cable a cientos de
metros de altura tiene su gracia, por lo que os recomiendo que subáis con el
teleférico y hagáis el descenso caminando… os espera un precioso recorrido de
16 kilómetros por uno de los lugares más
bellos del país.
Si desde el punto
de vista de la situación, nuestro destino es impresionante, no queda a la zaga
gastronómicamente. La zona que nos hospeda en esta entrada tiene una rica
presentación gastronómica: cocido lebaniego, fabes con almejas y carnes de
vacuno, cordero y cabrito serán los protagonistas de la mesa.
Pero empecemos
por el principio, el desayuno del Parador. Después de visitar diversos
Paradores, el desayuno es lo único que en todos ellos ha mantenido el nivel de
calidad exigible, por lo que en esta ocasión me limitaré a decir, que no hay
nada nuevo que decir…
Os voy a hablar
de tres sitios… dos buenos y uno pésimo… parece increíble que en un sitio donde
se come tan bien, sea posible encontrar un lugar tan horrible… creo que mejor
empezar por el malo para terminar con
buen sabor de boca…
Pues bien, el
lugar en cuestión se halla en la localidad de Comillas… su nombre es Restaurante El Picoteo… y la comida, el
servicio e incluso el precio, si tenemos en cuenta las dos variables
anteriores, son pésimos, por lo que, teniendo en cuenta que la ciudad es muy
turística y tiene multitud de restaurantes, no os decantéis por éste.
En el lado
contrario, puedo recomendaros el restaurante La Serna. Se encuentra justo a la
entrada de Potes, según venimos desde Fuente Dé. Tiene una terraza en el
exterior y dentro un amplio comedor, muy acogedor. El menú está muy bien. Mucha
diversidad de platos a un precio de 11 €. Recomendaros… la fabada en cazuela de
barro, el cocido lebaniego, cualquiera de las carnes… un sitio muy recomendable
para comer un buen menú del día a un precio razonable.
Y para el final,
la joya de la corona… a Fuente Dé únicamente se puede llegar desde Potes… en menos
de 10 minutos, a escasos 5 kilómetros de Potes, en Cosgaya, se encuentra un lugar que, desde
el primer momento, me enamoró… cuál sería mi sorpresa posteriormente cuando
descubrí que se trata de uno de los restaurantes más reconocidos de Cantabria… Hotel el Oso… solo sentarse en su
terraza a degustar un café en la más absoluta tranquilidad es un placer… pero
sentarse en su comedor a degustar una de sus cenas, me va a resultar difícilmente
descriptible… empezando por un acogedor salón de montaña… seguido por un servicio
exquisito, profesional, cercano, amable, familiar… y terminando por unos platos
que poco o nada tienen que envidiar a los servidos por Carme Ruscalleda…
cualquier de los platos que encontréis en su carta, hará las delicias del más
exigente de los comensales… para el final, la peor parte… pagar… ni siquiera
ese momento os amargará una deliciosa velada.
Espero que os
guste…
sábado, 25 de agosto de 2012
Parador de Cáceres
El lugar protagonista de esta entrada quizá sea una de las ciudades que más me han sorprendido de las muchas visitadas y no me cuesta reconocer que por puro desconocimiento. Si a una ciudad impresionante sumas un palacio recientemente restaurado, obtienes nuestro destino.
Tras una breve estancia en el Parador de Guadalupe para visitar su famoso Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, construido con elementos góticos, renacentistas y barrocos, y una breve parada para visitar la ciudad de Trujillo, con parada gastronómica obligada en su famoso restaurante “La Troya”, donde el aperitivo mientras esperas tu comida es una señora ensalada, un generoso plato de embutido y una tortilla de patatas… imposible afrontar después con garantías un plato de fabada y un rabo de toro; llegamos al protagonista de esta entrada.
Nos encontramos a 300 km de Madrid, en una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986 y conjunto urbano de la Edad Media y del Renacimiento más completo del mundo, siendo considerado el tercer conjunto monumental de Europa, solo por detrás de Praga y Tallín… impresionante.
Seguro que muchos de vosotros ya sabréis que nos encontramos en la ciudad de Cáceres. El recinto amurallado de Cáceres contiene el conjunto de arquitectura civil y religiosa más importante del renacimiento español que se conserva intacto. La gran mayoría de sus palacios datan del siglo XIV y se han mantenido hasta nuestros días debido a que la mayor parte de los mismos continúan ocupados, aún hoy, por familias de alta alcurnia. Pues bien, dentro de esta maravilla arquitectónica únicamente existen dos establecimientos hoteleros. El primero, el Parador de Cáceres, cerrado durante dos años para su remodelación, reabrió sus puertas a mediados de 2011, una vez convertido el palacio del siglo XIV en el que se encuentra en un formidable hotel de lujo. El segundo, el recientemente abierto Relais & Chateaux de Cáceres, ubicado a escasos 100 metros del Parador. La calidad de estos dos únicos establecimientos da muestra de la exclusividad del lugar.
Pues bien, aunque no descarto visitar en algún momento el Relais & Chateaux, en esta ocasión tocó alojarse en el Parador.
Aquellos que seáis clientes habituales de Paradores sabréis que muchos de los mismos están extremadamente antiguos por dentro. Paradores está intentando llevar a cabo una exhaustiva remodelación de su red hotelera, si bien la situación económica actual no está ayudando, por lo que parece un proyecto que se alargará en el tiempo. Ahora mismo, la diferencia existente entre los hoteles reformados y el resto es abismal… da gusto alojarse en edificios históricos con interiores modernos, tales como Argomániz, Alcalá de Henares, Cáceres…
Tras la puerta de vuestra habitación encontraréis amplios espacios. Os dará la bienvenida un amplio recibidor decorado con gran gusto y que os conducirá tanto a la habitación como al baño, ambas dependencias fantásticas. A la habitación no podría ponerle ni un pero. Es perfecta.
Como no podía ser de otro modo, el desayuno ofrecido por el hotel es exquisito. Como ya comenté en la anterior entrada, este hotel también dispone de Carta de Cortesía, por lo que los platos calientes del desayuno están recién hechos. En esta ocasión, resaltaría especialmente la cantidad y la calidad, tanto de dulce como de salado.
Los que hayáis leído mi anterior entrada sobre el Parador de Úbeda, sabréis que una de las cosas más criticadas fue la carencia de parking. Este hotel presenta el mismo problema, pero en este caso es improcedente cualquier tipo de crítica… como podéis leer más arriba nos encontramos en un lugar único en el mundo, el casco histórico de Cáceres está cerrado al tráfico lo que hace que únicamente pueda accederse al mismo si pernoctas dentro del mismo. El acceso al casco histórico está regulado por un bolardo. Una vez pasado éste, subir por la primera calle de la izquierda y girar la primera a la derecha. El hotel dispone ahí de unas 8 plazas de aparcamiento, claramente escasas para este hotel, pero es lo que hay.
El precio por un fin de semana con desayuno puede estar en torno a los 260 €. Pasear por este destino es una pasada tanto de día como de noche, cuando las callejuelas de esta pequeña ciudad renacentista son iluminadas por colores de otro tiempo. Aunque es posible encontrarlo por un mejor precio, el destino y la calidad del hotel elegido me hacen considerar este precio como aceptable.
No os deseo que os guste, porque estoy seguro de ello.
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Ubicación:
Cáceres, España
sábado, 18 de agosto de 2012
Parador de Úbeda
De nuevo con vosotros… cuatro cosas en la maleta y emprendemos nuevamente camino… 330 kilómetros nos separan de nuestro destino, considerado uno de los conjuntos renacentistas más ricos y mejor conservados del país.
Volvemos al Sur… ya sabéis lo que dice la canción… “toooo-dos ne-cesita-moooos un poco de sur… para poder ver el norte…”… jejejejeje…
Nuestra parada en esta ocasión se encuentra en la provincia de Jaén, centro neurálgico del olivar y de la producción aceitera. El destino elegido es el Parador de Úbeda.
Úbeda fue nombrada Ciudad Ejemplar del Renacimiento en 1975 y Patrimonio de la Humanidad en 2003.
Como no podía ser de otro modo, el Parador se encuentra en el Palacio del Deán Ortega, construcción del siglo XVI, y en pleno centro monumental de la ciudad, compartiendo la Plaza Vázquez de Molina con la Sacra Capilla del Salvador.
Os recomendaría que dediquéis a este destino al menos 3 días, ya que aunque para Úbeda son suficientes 2 días, la visita no sería completa si no visitáis a su no menos famosa vecina Baeza, a escasos 7 kilómetros.
El Parador no es de los más bonitos que podemos encontrar en la red de Paradores, ya que lo más sobresaliente que tiene es su patio interior, de estructura cuadrangular y con un conjunto de columnas donde puede observarse la unión del arte nazarí y renacentista… si pasáis por esta ciudad y no os alojáis en el Parador, al menos tomaros un café en su patio…
Las habitaciones son muy grandes, aunque si bien es cierto que no tienen nada de especial, sí que es de agradecer la amplitud tanto en la habitación como en el baño.
Como ya he comentado en alguna otra entrada sobre Paradores, aunque se rigen por unas pautas comunes, cada uno de los mismos prioriza una parcelas sobre otras, lo que hace a cada Parador único, no solo por su ubicación e instalaciones, sino también por su gestión. En el Parador de Úbeda me llamarón la atención dos cosas. La primera de ellas, es que pone a disposición de sus clientes una completa gama de amenities, algo que ni mucho menos sucede en todos los Paradores, completada con unas estupendas zapatillas.
El segundo punto a resaltar es en la parte de la restauración. De todos los Paradores visitados hay algo que todos cumplen… el desayuno es completo y de muy buena calidad, pero éste Parador tiene un servicio que sólo algunos tienen… la Carta de Cortesía. Este servicio posibilita desayunar a la carta en todo lo relacionado con platos calientes, dando un plus de calidad a su desayuno. Es perfectamente comprensible que en grandes hoteles este servicio sea inviable e ineficaz, pero Paradores debería considerar implantar este servicio como una de sus señas de distinción en la medida en que su tamaño y número de comensales lo permiten.
Una cosa que me gustaría resaltar en esta entrada, es el tema del café en el desayuno. A pesar de que las máquinas de café han mejorado muchísimo en los últimos años, haciéndonos olvidar esos cafés de máquina intragables, me declaro un férreo defensor de la comodidad de disponer de tu propia jarrita de café.
Siempre hay un “pero” y en esta ocasión es con mayúsculas, ya que es imperdonable para un hotel de este nivel… no dispone de parking. Gran parte de la red de Paradores no puede tener parking propio debido a las construcciones históricas en las que se encuentran, pero todos ellos, tienen parkings públicos concertados para sus clientes a escasa distancia del Parador. En este caso, ni siquiera eso. Un poco más adelante del Parador, encontraréis un mirador, ahí girar a la derecha y a unos escasos 50 metros veréis una amplia zona donde poder aparcar.
Fuera del hotel me gustaría trasladaros tres recomendaciones. La primera de ellas es cenar en el Restaurante Antique dispone de un elegante comedor y su carta es de calidad y completa. Por un precio en torno a 65€ pueden cenar dos personas perfectamente, sin vino, claro está.
La segunda recomendación es que desayunéis en “El Mirador”. Si habéis aparcado donde os he dicho, pasareis por su puerta. Baratísimo y tanto la bollería como las tostadas son geniales.
Por último, recomendaros coger la visita guiada de la empresa Pópulo. Ofrecen el conjunto Úbeda-Baeza en días alternos. Visitar la ciudad de Úbeda es retroceder en el tiempo, con sus calles y monumentos, pero también con las vivencias de sus personajes …
Para el final me dejo la parte que menos nos gusta a todos… pagar!!!! Su tarifa suele estar en torno a 130 € la noche con desayuno. Después de conocerlo, en mi opinión este precio es excesivo, por lo que os recomendaría esperaseis a alguna promoción de las muchas que salen.
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domingo, 13 de noviembre de 2011
Hotel Eurostars International Palace

Preparemos las maletas… nos vamos a una de las posiblemente más bellas ciudades del mundo. Próximo destino… la Ciudad Eterna.
No os resultará difícil encontrar hotel en esta ciudad ya que su oferta hotelera es enorme lo que favorece que cada cual pueda encontrar el hospedaje que más se amolde a sus prioridades.
En esta ocasión, el alojamiento elegido ha sido el Hotel Eurostars International Palace ubicado en la vía Nazionale, a escasos 10 minutos de la estación Termini, lo cual es importante a la hora de llegar al centro de la ciudad. Roma tiene infinidad de cosas increíbles, aunque su red de metro no es una de ellas. No os preocupéis, la ciudad es pequeña y uno de sus grandes encantos es recorrer cada una de sus calles, por lo que el transporte público en esta ciudad no es importante, salvo en el momento de llegar y salir de la ciudad.
Desde el Aeropuerto Fiumicino existe la posibilidad de coger un tren de cercanías a la estación Termini por un precio de 14 € (Leonardo Express). En 30 minutos estaréis en la ciudad. Ojala pudiera deciros que el viaje en el tren es plácido y agradable…. jejejejeje… en mi caso, fue un caos… quizá depende de las horas, de las fechas o de la suerte, pero el día que yo lo cogí el andén se quedaba pequeño para tanta gente con sus respectivos maletones. Una vez recojas tus maletas, sigue las indicaciones “Treni”. Una vez llegues a los andenes, podrás obtener el billete en las taquillas o en máquinas expendedoras, las cuales te permitirán pagar con dinero siempre y cuando tengan cambio, ya que de lo contrario únicamente te permitirán pagar con tarjeta. Los trenes salen con una fluidez de media hora. Importante!!!!! No olvides validar tus billetes antes de subir al tren en las máquinas que se encuentran en los propios andenes... con billete no validado, es como no llevar billete. Otra cosa importante, los andenes que utilizan estos trenes en Termini son los últimos, por lo que tendrás que andar unos 10 minutos por la estación hasta encontrar la salida.
Y una vez ubicado el hotel a nuestra llegada, es importante saber donde se encuentra respecto a la ciudad. Si se baja toda la Vía Nazionale, a 10 minutos encuentras la Piazza Venezia y a otros tantos minutos tenéis la Fontana di Trevi.
El hotel en general está bien. Las dependencias comunes están muy bien. Las habitaciones tienen dos pequeños problemas. El primero de ellos es que son algo pequeñas, sobre todo para un hotel de 4 estrellas, si bien es verdad, que en un destino como éste, el hotel se pisa más bien poco. El reducido tamaño de la habitación lo compensan con un baño de dimensiones más que suficientes, por lo que el conjunto podemos dejarlo en correcto. El segundo y más importante de los problemas es la calidad de los colchones. No voy a decir que no se descanse porque con lo agotado que se llega al hotel, uno dormiría en una cama de clavos, pero un hotel de este nivel no puede permitirse tener unas camas de mala calidad.
Este Eurostars tiene un desayuno muy completo. Podéis encontrar platos calientes, así como fruta variada, bollería de diferentes clases y un servicio bastante bueno... perfecto para empezar un duro día de turismo… Un pero, como no, tenía que tener un pero… no vale de nada poner zumos de 5 sabores diferentes, si no son zumos naturales…
En general, el hotel está bien, aunque como os he indicado, podría mejorar algunos puntos para que todo fuera perfecto. En función de las fechas el precio puede variar muy considerablemente. En verano e invierno los precios están en torno a los 80 € la habitación, sin embargo en primavera y otoño esos precios llegan al doble.
En cuanto a la ciudad, que decir… es fantástica... sí, tienen el Coliseo, la Fontana di Trevi, el Panteón, la Capilla Sixtina, La Piedad, El Moisés… pocas ciudades pueden ofrecer tanto, pero lo mejor es que donde menos lo esperéis encontraréis iglesias espectaculares, esculturas de grandes genios, fuentes impresionantes...
Difícil recomendar sitios para comer… todos fantásticos… si te gusta la pasta, no tendrás problemas… tanto en la terraza de uno de los restaurantes frente al Panteón como en uno de los diversos locales para comprar pizzas para comérsela por la calle, comeréis genial. Un consejo, no penséis que los restaurantes ubicados en zonas especialmente turísticas son mucho más caros que los que podéis encontrar en callejuelas aledañas. Si os es posible, no perdáis la ocasión de cenar frente al Panteón iluminado… por un precio de unos 60 € disfrutaréis de buena comida frente a una edificación de hace 2.000 años…
Ah, y no podía dejar de recomendaros un lugar impresionante. Tenéis que comeos un helado en San Crispino… creedme, impresionantes… esta heladería se encuentra en la vía della panettería, muy próxima a la Fontana di Trevi…como dice Mastecard, comerse uno de sus helados frente a la Fontana di Trevi iluminada no tiene precio…
No os resultará difícil encontrar hotel en esta ciudad ya que su oferta hotelera es enorme lo que favorece que cada cual pueda encontrar el hospedaje que más se amolde a sus prioridades.
En esta ocasión, el alojamiento elegido ha sido el Hotel Eurostars International Palace ubicado en la vía Nazionale, a escasos 10 minutos de la estación Termini, lo cual es importante a la hora de llegar al centro de la ciudad. Roma tiene infinidad de cosas increíbles, aunque su red de metro no es una de ellas. No os preocupéis, la ciudad es pequeña y uno de sus grandes encantos es recorrer cada una de sus calles, por lo que el transporte público en esta ciudad no es importante, salvo en el momento de llegar y salir de la ciudad.
Desde el Aeropuerto Fiumicino existe la posibilidad de coger un tren de cercanías a la estación Termini por un precio de 14 € (Leonardo Express). En 30 minutos estaréis en la ciudad. Ojala pudiera deciros que el viaje en el tren es plácido y agradable…. jejejejeje… en mi caso, fue un caos… quizá depende de las horas, de las fechas o de la suerte, pero el día que yo lo cogí el andén se quedaba pequeño para tanta gente con sus respectivos maletones. Una vez recojas tus maletas, sigue las indicaciones “Treni”. Una vez llegues a los andenes, podrás obtener el billete en las taquillas o en máquinas expendedoras, las cuales te permitirán pagar con dinero siempre y cuando tengan cambio, ya que de lo contrario únicamente te permitirán pagar con tarjeta. Los trenes salen con una fluidez de media hora. Importante!!!!! No olvides validar tus billetes antes de subir al tren en las máquinas que se encuentran en los propios andenes... con billete no validado, es como no llevar billete. Otra cosa importante, los andenes que utilizan estos trenes en Termini son los últimos, por lo que tendrás que andar unos 10 minutos por la estación hasta encontrar la salida.
Y una vez ubicado el hotel a nuestra llegada, es importante saber donde se encuentra respecto a la ciudad. Si se baja toda la Vía Nazionale, a 10 minutos encuentras la Piazza Venezia y a otros tantos minutos tenéis la Fontana di Trevi.
El hotel en general está bien. Las dependencias comunes están muy bien. Las habitaciones tienen dos pequeños problemas. El primero de ellos es que son algo pequeñas, sobre todo para un hotel de 4 estrellas, si bien es verdad, que en un destino como éste, el hotel se pisa más bien poco. El reducido tamaño de la habitación lo compensan con un baño de dimensiones más que suficientes, por lo que el conjunto podemos dejarlo en correcto. El segundo y más importante de los problemas es la calidad de los colchones. No voy a decir que no se descanse porque con lo agotado que se llega al hotel, uno dormiría en una cama de clavos, pero un hotel de este nivel no puede permitirse tener unas camas de mala calidad.
Este Eurostars tiene un desayuno muy completo. Podéis encontrar platos calientes, así como fruta variada, bollería de diferentes clases y un servicio bastante bueno... perfecto para empezar un duro día de turismo… Un pero, como no, tenía que tener un pero… no vale de nada poner zumos de 5 sabores diferentes, si no son zumos naturales…
En general, el hotel está bien, aunque como os he indicado, podría mejorar algunos puntos para que todo fuera perfecto. En función de las fechas el precio puede variar muy considerablemente. En verano e invierno los precios están en torno a los 80 € la habitación, sin embargo en primavera y otoño esos precios llegan al doble.
En cuanto a la ciudad, que decir… es fantástica... sí, tienen el Coliseo, la Fontana di Trevi, el Panteón, la Capilla Sixtina, La Piedad, El Moisés… pocas ciudades pueden ofrecer tanto, pero lo mejor es que donde menos lo esperéis encontraréis iglesias espectaculares, esculturas de grandes genios, fuentes impresionantes...
Difícil recomendar sitios para comer… todos fantásticos… si te gusta la pasta, no tendrás problemas… tanto en la terraza de uno de los restaurantes frente al Panteón como en uno de los diversos locales para comprar pizzas para comérsela por la calle, comeréis genial. Un consejo, no penséis que los restaurantes ubicados en zonas especialmente turísticas son mucho más caros que los que podéis encontrar en callejuelas aledañas. Si os es posible, no perdáis la ocasión de cenar frente al Panteón iluminado… por un precio de unos 60 € disfrutaréis de buena comida frente a una edificación de hace 2.000 años…
Ah, y no podía dejar de recomendaros un lugar impresionante. Tenéis que comeos un helado en San Crispino… creedme, impresionantes… esta heladería se encuentra en la vía della panettería, muy próxima a la Fontana di Trevi…como dice Mastecard, comerse uno de sus helados frente a la Fontana di Trevi iluminada no tiene precio…
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lunes, 17 de octubre de 2011
NH Palacio de Ferrera.
Una vez más, hayamos nuestro destino en el norte de España. Si ya en una entrada anterior visitamos juntos las Rías Baixas, en esta ocasión nos desplazamos algo más hacía el Este, encontrando nuestro hospedaje en la costa asturiana. Muchos lugares con encanto podemos encontrar en esta zona… avilés es sin duda uno de ellos.Avilés se encuentra a 451 km de Madrid, por lo que no recomendaría este destino para un fin de semana, aunque tampoco le dedicaría más de 4 días. Aunque las dos ciudades principales de Asturias se encuentran a menos de 30 km , creo que los tres destinos son suficientemente especiales como para dedicarles visitas individualizadas.
En avilés únicamente existe un hotel 5 estrellas, el NH Palacio de Ferrera. Veamos que encontramos dentro del mismo…
El Palacio de Ferrera se encuentra en pleno casco antiguo, compartiendo la plaza de España con el ayuntamiento de la localidad. No siempre tenemos posibilidad de hospedarnos en un palacio barroco del siglo XVII. En la parte trasera del palacio podréis visitar lo que fueran los antiguos jardines palaciegos, hoy Parque de Ferrera, uno de los tantos pulmones verdes de que dispone esta fantástica localidad.
Para los que vayáis en coche, seguid las indicaciones a Parking de plaza España, el cual os llevará justamente bajo la recepción del hotel. El hotel cuenta con un acuerdo con el mismo, de tal manera que tiene una serie de plazas alquiladas para los huéspedes por un precio de 15 € la noche. Os recomiendo hagáis uso de las mismas, ya que en la zona es prácticamente imposible aparcar en la medida en que toda la zona que rodea el hotel es peatonal. En el hotel os proporcionarán unas tarjetas para que podáis entrar y salir del parking sin problemas… tened en cuenta que se trata de un parking público.
Las habitaciones son bastante grandes y cómodas. Ocupadas principalmente por una gran cama, completa la decoración con una escritorio y dos cómodos sillones. Las habitaciones cuentan con un amplio ventanal que permite la entrada de mucha luz natural.
Si a esto añadimos un baño muy amplio y cómodo, tenemos una habitación muy acogedora y completa que hará vuestra estancia muy agradable.
Tratándose del mejor hotel de toda la localidad y posiblemente de la zona, siempre que vayáis en fin de semana os encontrareis con celebración de bodas, pero tranquilos, las habitaciones están perfectamente insonorizadas y los salones de celebración están en un ala del hotel donde las molestias son nulas.
El desayuno está bien, correcto, pero ya está… nada más. No es que eso esté mal, pero en un hotel de esta categoría uno espera ese puntito más que le diferencia de los demás y en mi opinión, este desayuno no lo alcanza… a pesar de eso, no dudéis en elegir unos cuantos ingredientes y solicitar que os hagan una tortilla… muy apetecible por la mañana. Como todos los NH, tenéis la posibilidad de solicitar que los platos calientes típicos de todo desayuno os los hagan en el momento… salchichas, beicon, tortitas… mucho mejor recién hecho…
Y por supuesto, siempre un hotel es mejor si la ciudad en que se encuentra, acompaña, y avilés cumple perfectamente este cometido… todos los alrededores al palacio son peatonales y con una enorme variedad gastronómica… encontraréis desde asadores tradicionales (La Posada) hasta restaurantes de diseño, pasando por locales de tapas (Llamber)…. No os sorprendáis si encontráis las calles repletas de gente… os encontráis en pleno centro de ocio gastronómico de la localidad… aprovechadlo…
Esta ciudad no solo puede ofreceros turismo de descanso y gastronómico… a menos de 5 minutos en coche tenéis una de las playas más maravillosas del litoral asturiano… la playa de las salinas… una maravilla, aunque no vayáis en verano… un paseo por esta playa es una delicia, ya que gran parte de la misma se encuentra en estado natural… solo romperá lo idílico del lugar, 4 bloques de apartamentos que deberían demolerse… no todo podía ser perfecto… no dejéis de visitar este magnífico lugar.
Poco más puedo contaos de esta escapada… si tenéis pensado ir al norte en un puente de 3 o 4 días a descansar de la gran ciudad y comer de maravilla, apuntaos este destino… creo que cumplirá vuestras expectativas.
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