sábado, 12 de octubre de 2013

Kaia Kaipe


               Vamos a por nuestra segunda propuesta gastronómica. Si en la anterior entrada deleitamos nuestro paladar en tierras gaditanas, en la presente, cruzamos todo el territorio nacional, encaminándose nuestros pasos al Norte de España.

               Para que os hagáis una idea del lugar tan maravilloso en que nos hayamos, la sección de viajes de The New York Times lo ha incluido en la lista de los 46 lugares más recomendables para visitar en 2013, de todo el mundo, junto a países como  Nicaragua, Irlanda o Filipinas, o grandes ciudades como Rio de Janeiro, París o Nueva Delhi… impresionante. Y como principales motivos para este gran honor, destaca la impresionante carretera costera que nos lleva hasta sus calles y sus magníficos  asadores de pescado, y aquí es donde entra nuestro protagonista, considerado uno de los mejores restaurantes para comer pescado de todo el País Vasco, donde se concentran 28 estrellas Michelín en un total de 19 restaurantes.
               No demoro más el nombre del protagonista. Nos encontramos en la costa Guipuzcoana, concretamente en Guetaria, donde nos sentaremos a la mesa del famoso restaurante Kaia Kaipe.


                                                        
                                   

               

                Guetaria es un pueblo costero, cuna de Juan Sebastián Elcano (primer hombre en dar la vuelta al mundo) y Balenciaga. En este pequeño pueblo destaca su casco antiguo, donde encontraréis grandes desniveles, debido a la peculiar ubicación del pueblo, siendo sus protagonistas la Iglesia de San Salvador y el tipismo de sus casas de pescadores situadas en la calle Elcano, estrechas casas de vivos colores coronadas por balcones de madera.

                El restaurante es uno de esos lugares donde una vez que tomas asiento no encuentras el momento propicio para marcharte, como si la visión del puerto pesquero a través de sus ventanales fuera el amarre de tus pensamientos a la sensación de bienestar que genera en tu interior. 

                La decoración del comedor es elegante, clásico y, como no podía ser de otro modo, salpicada con motivos pesqueros.
                El lugar en que nos hayamos es un lugar para comer pescado. No lo olvidéis. No digo que no se coma buena carne, que no lo sé, pero este restaurante se encuentra entre los mejores del País Vasco por sus pescados, por lo que en caso de que lo visitéis no os privéis de degustar cualquiera de los que encontraréis en la carta, excelentes.

                El trato del servicio es muy profesional y correcto. Tras revisar la carta, esperar la recomendación del maître. El mejor pescado a degustar dependerá de la época en que les visitéis, por lo que él os pondrá sobre la pista de cual es vuestra mejor opción.  Del mismo modo, dejaos recomendar sobre las cantidades.  Tened en cuenta que los platos de pescado vienen al peso, es decir, tendréis el precio del kilo, por lo que resulta difícil calcular la cantidad a pedir, más si tenemos en cuenta el precio que tiene el kilo... jejejejejeje

                                


 
                En la carta vais a encontrar Lubinas, Merluzas, Meros y el mayor protagonista del Kaia Kaipe, el Rodaballo. Algunos dicen que no se sabe lo que es el Rodaballo hasta que no se degusta en las mesas del Kaia, eso sí, a 60 Eurazos el Kilo, siendo las piezas de entorno a kilo y cuarto, kilo y medio…

                Pero ya llegaremos al magnífico Rodaballo.

                Como primero, degustamos un revuelto de setas con foie… decir que estaba impresionante es a todas luces escaso… el sabor y lo jugoso de esas setas, será algo que no será fácil de superar. El magnífico sabor de unas frescas setas junto a un foie delicioso, hacen de este entrante una opción perfecta para preparar nuestro paladar para el esperado Rodaballo a la parrilla.

                El Rodaballo es plato para dos personas. Como he comentado previamente, las piezas están en torno al kilo y medio, más que suficiente para dos comensales. Una vez presentado en la mesa, como si de un comensal más se tratase, será limpiado y traído nuevamente en la mesa, aunque eso sí, de esta pieza todo se come, salvo las espinas, que no se comen, pero si se limpian. En Kaia Kaipe aprenderéis, con placer, a degustar cada centímetro de estas piezas. La preparación es mínima, únicamente a la parrilla, lo que deja a la pieza con todo su sabor. 

                Como ya he comentado, los precios se encuentran en torno a los  50 € el kilo, si bien variará en función al tipo de pescado y la temporada. El protagonista es un pelín más caro y alcanza los 60 € el kilo. Menudo precio. Puede parecer caro, pero de verdad que merece mucho la pena. Hasta los acérrimos de la carne, se alegrarán de pasar, al menos una vez, por Kaia Kaipe. Aunque solo sea durante un par de horas, su opinión culinaria sobre el pescado, cambiará de manera radical.

                El revuelto de foie con setas, kilo y medio de Rodaballo, una botella de agua y un par de copas de vino blanco, salió por 112 €.

                Una última recomendación... si o si, reservar... de lo contrario, olvidaos de comer en Kaia.

sábado, 29 de junio de 2013

Restaurante La Posada (Jerez de la Frontera)


En esta ocasión, no os propongo que me acompañéis en mi paseo por los rincones de un hotel, recorriendo cada una de sus estancias y disfrutando de sus servicios y gastronomía. Esta vez, dejaremos a un lado el tamaño de la cama, la iluminación de la habitación, la carta de almohadas y la calidad de las amenities. 

Desviémonos de nuestro habitual sendero, para adentrarnos en otro no menos apetecible. Os propongo un viaje por los placeres de la gastronomía. En muchas de las entradas anteriores, ya hice referencia a restaurantes, pero he pensado que un placer como el de sentarse a la mesa es merecedor de ser el único protagonista de estas letras, por lo que esta será la primera entrada de otras que la seguirán centradas única y exclusivamente en este placer. Ni que decir tiene, que las habituales entradas de hoteles seguirán muy presentes en este blog, aprovechando la ocasión para informaros de que en la próxima entrada del blog cruzaremos el charco hasta tierras mayas... 

 Este nuevo camino empieza en el Sur de España, y más concretamente en tierras gaditanas, esas que cada vez que visito son capaces de conquistarme como la primera vez.  Fácil es encontrar un lugar donde degustar un pescaíto frito o una caballa recién sacada del mar acompañada con un poquito de piriñaca… y qué decir de una riquísima tapa de menuo o de tortillita de camarones acompañada de un tintito de verano en plena playa de Camposoto… un momento único.

El restaurante que considero adecuado para comenzar este camino, se encuentra situado en Jerez de la Frontera… recordad bien su nombre, porque es un lugar que merece muchísimo la pena… La Posada (Calle Arboledilla, 1 - 956 33 91 20)

Es un restaurante pequeño, pero con mucho encanto, intimo y acogedor como pocos, mezclando paredes encaladas con ladrillo visto, lo que unido a los diversos arcos que separan las distintas estancias, nos llevan a un clásico cortijo de la zona, fusionado con una elegante decoración. Este lugar que os recomiendo es un lugar para degustar las mejores materias primas, sin florituras ni artificios que distraigan nuestros sentidos y, es por ello, que en su cocina existe un único protagonista… la plancha. Magnificas carnes del norte, frescos pescados del Sur  y mariscos de ambos, os pondrán difícil la elección, que seguro será acertada, pidáis lo que pidáis. No esperéis salsas que maten el sabor de los alimentos, ni guarniciones excesivas que te priven del bocado principal. En los platos hay un único protagonista y todos los focos se centran en él.

Antes de entrar en los verdaderos protagonistas, me gustaría resaltar la profesionalidad de sus empleados. En mi caso, la maître habitual tenía el día libre e hizo sus funciones el propietario del restaurante. Desde el primer momento, sus recomendaciones fueron muy acertadas y la atención muy personalizada, identificando perfectamente los momentos para interactuar con los clientes y los ideales para retirarse y dejar a los comensales disfrutar en toda su plenitud de los platos.

La carta, muy corta. Pocos platos. Pero tranquilos, lo mejor vendrá en una hoja de papel escrita a mano por el cocinero, que el maître os comentará con todo lujo de detalles. Los platos estrella de cada noche dependerán de lo mejor que hubiera en el mercado esa mañana.

Para empezar y mientras esperamos nuestros primeros platos, una creación del restaurante, “caviar andaluz”. Un riquísimo paté de aceitunas negras con aceite de oliva, acompañado de unas pequeñas tostas de pan. Riquísimo. Perfecto para acompañar los primeros sabores de una buena cerveza servida en copa helada.

Como primeros puedo ofreceros, una simple ensalada de la casa, sin ingredientes exóticos  ni técnicas de cocina fusión. Volvemos a lo ya dicho, buena materia prima, tomates de esos que saben a tomate acompañados de buena lechuga y un magnífico aliño basado en aceite de oliva virgen extra. Otro, uno de mis pequeños caprichos. Unas riquísimas zamburiñas del cantábrico pasadas por la plancha y acompañadas con un chorrito de aceite… impresionante textura con los mejores matices del mar cantábrico.

Y después de estos pequeños caprichos, vamos con los platos principales. Como os comenté, estáis ante una difícil elección. Os propongo dos platos, dos paseos, mar y campo. El primero de ellos, unos chipirones a la plancha, de un tamaño imponente. Una pequeña guarnición acompaña al protagonista del plato… cuando éste es, usando un símil cinematográfico, un Paul Newman,  no hace falta mucho más.

Y el segundo. Un plato que me robó el corazón. El mejor solomillo que he comido, en este caso de buey. No solo por la calidad de la carne, sino porque el maître puso toda su atención a como quería la carne, supo entenderlo y transmitirlo al cocinero, el cual, supo tratar con exquisitez esa pieza de carne. Con un interior completamente rojo, no soltó ni una gota de sangre.  Vuelta y vuelta sobre la plancha, de rojo intenso, pero no cruda, manteniendo todo su sabor y jugosidad, como debe comerse la carne. 

Para terminar, si aún os quedan ganas, una tarta de limón. Ni nombres rimbombantes, ni mezclas extrañas… algo simple. La sencillez llevada a la exquisitez… simplemente una tarta de limón, pero que tarta...

Y vamos con lo malo. Aunque en esta ocasión para nada lo fue. Os prometo que cuando terminéis de cenar, lo que menos os preocupará es el precio. Esa hora y media de placer gastronómico bien valen los 90 € de la factura, eso sí, sin vino... tras echarle un vistazo a la carta, si añadís un vino medio, la factura podría subiros hasta los 120...

Un lugar recomendadísimo al que, por supuesto, en mi próxima visita a tierras gaditanas, regresaré para disfrutar nuevamente de los placeres que este lugar ofrece.

Para terminar, una curiosidad… para los que no lo sepáis, Jerez es tierra de bodegas y, cómo no, la principal familia de la zona son los Domecq... La Posada era el restaurante preferido de Bertín Osborne y  Sandra Domecq durante los muchos años que residieron en la ciudad.
Espero que disfrutéis de este paseo...

viernes, 18 de enero de 2013

Hotel Viura



Un nuevo destino nos espera… nos dirigimos a un zona de la geografía española, famosa en el mundo, tanto por su belleza visual, Naturaleza y Arquitectura han trabajado hombro con hombro para llegar a un equilibrio difícil de igualar, como por su magnifica gastronomía.

Iniciemos camino pues...  la Rioja Alavesa es nuestro destino y mas exactamente el Hotel Viura, en la población de Villabueva de Álava a 361 kilómetros de Madrid. Llegar es sencillo. Después de 244 kilómetros por la A1 y 57 kilómetros más por la AP1, tomar la carretera N-232 dirección Logroño durante 21 kilómetros. A esa altura coger la carretera LR-318 y en pocos minutos os encontrareis en casa.

Dos accidentes geográficos delimitan este lugar tanto a norte como a sur. Por el norte, la Sierra de Cantabria protegerá nuestros sueños al tiempo que el majestuoso rio Ebro nos acuna desde el sur. El paisaje es una mezcla irrepetible de colores ocres y mostazas, donde la paleta de colores del otoño toma vida en los viñedos que inundan cada rincón de esta tierra.

Poco se puede decir del pueblo donde nos llevan nuestros pasos. Villabueva de Álava es un pueblo muy pequeño donde queda plasmada la realidad de la zona... en un pueblo de no más de 500 habitantes, encuentran cobijo tres bodegas, una de ellas, la Bodega Luis Cañas, quien según la prestigiosa revista Wine Advocate tiene en su vino Crianza el mejor vino del mundo según calidad precio del 2012, palabras mayores en un sector tan competitivo como el vitivinícola..., y un hotel de prestigio internacional, el Hotel Viura.

No son muchos los hoteles del mundo que pueden presumir de ser protagonistas de tal cantidad de publicaciones en medios de prensa tan dispares, los cuales van desde la afamada revista Condenast Traveller hasta el periódico The Times, haciendo parada intermedia en prensa económica (Cinco Días) o de ocio (Esquire).

Tan pronto nuestros ojos se encuentran ante él, se hace fácil comprender el motivo de tanta repercusión mediática... tenemos ante nuestros ojos una de las edificaciones existentes en la zona que llevan a la máxima expresión la Arquitectura al servicio del Vino. Esta maravilla arquitectónica hay que agradecérsela a la firma Designhouse en estrecha relación con la arquitecta Beatriz Pérez Echazarreta. Podría pensarse, que un día, sus creadores se subieron al campanario de la iglesia adyacente y como en un juego, comenzaron a lanzar sus cubos aleatoriamente, siendo obra del azar la indescriptible construcción resultante.

Ni su colorido ni su configuración desentonan en Villabuena de Álava, lo que habla maravillas de los creadores de esta obra, los cuales han conseguido integrar su edificio como una casa más del pueblo que le da calor.
Mis palabras poco más pueden aportar para describir el edificio que tenemos ante nuestros ojos, bueno si, una sola cosa más... tenéis que verlo... Os he hablado del edificio, pero esto es un blog de hoteles, por lo que se hace imprescindible empezar a bucear en los detalles de su interior...
 El hotel dispone de una amplia zona de aparcamiento, aunque al aire libre, lo cual es un pequeño "pero" si tenemos en cuenta que la zona es muy fría y húmeda, si bien, creo que el inconveniente que ello supone es asumible con objeto de evitar romper la armonía del espacio en que nos hayamos.

El buen gusto que los creadores de este lugar han mostrado con el exterior del hotel no cesa en su interior. La decoración esta cuidada al detalle, siendo las máximas estrellas de esta superproducción, la madera, el cristal y el hierro, encontrando infinitas referencias al vino en la gama de colores utilizada.

La habitación es amplia y muy cómoda, siendo la gran protagonista de la estancia una grandiosa cama. Las paredes se encuentran en hormigón visto, pero la sensación de frialdad que este material podría llegar a transmitir se ve mitigada por los elementos de madera maciza presentes en la habitación y una gran alfombra. La integración de tres elementos como el hormigón, la madera y el acero crean una estancia plenamente vanguardista.

Os preguntareis si hay algún "pero"... siempre los hay, aunque por supuesto, como a menudo digo, este blog plasma una opinión muy personal de quien lo escribe, por lo que os rogaría que así lo tomarais... el primero de los pequeños problemas que me he encontrado es la iluminación. En mi opinión, la habitación tiene poca iluminación. Es verdad, que durante las horas de sol, su escasez no se aprecia debido al enorme ventanal con que cuentan las habitaciones, pero al llegar la noche, los puntos de luz disponibles en la habitación se hacen algo escasos, dando lugar a una estancia poco iluminada.

El segundo de los problemas, es el hecho de que parte del baño (una preciosa encimera de madera coronada por una magnifico lavabo) se encuentre en la propia habitación, quedando en otra estancia el wc y la bañera, lo que en mi opinión, genera algunas incomodidades.

Cuando me hospedo en un hotel de este nivel, más que la habitación en sí, lo que determina mi opinión sobre el mismo es sobre todas las cosas, su desayuno. El Hotel Viura tiene un desayuno acorde a su prestigio. En los días de mi estancia, el hotel se encontraba prácticamente vacio, de tal manera que el desayuno se convirtió en un momento encantador, absolutamente personalizado en la medida en que todo el desayuno se realizo a la carta.  Los platos calientes perfectos, un pan delicioso acompañado de una mantequilla exquisita, la fruta riquísima... y el café muy bueno. En mi opinión, el desayuno es de 9,5 y no de 10, porque la perfección se hace siempre subjetiva de cada persona, por lo que me guardo ese medio punto para otra ocasión.

Para los amantes del vino, el hotel cuenta con una Vinacoteca donde poder degustar una amplia gama de vinos de la tierra, un lugar perfecto para descansar con una buena copa de vino y una buena compañía después de un día de turismo rodeado de viñedos.
Desgraciadamente en esta ocasión no puede hacer uso de su restaurante, en el cual tengo grandes esperanzas para mi próxima visita, más si tenemos en cuenta que a pesar de que el hotel estaba prácticamente vacio, en el servicio de cenas había bastante gente en el hotel, lo que me hace pensar que como el resto de los servicios que ofrecen, es exquisito.

Del hotel, un último apunte... cuenta con una terraza en el último piso, decorada con amplios sillones que en verano debe ser impresionante.

Respecto al precio, la noche puede estar en torno a 120 € en régimen de alojamiento y desayuno. No entraré yo a valorar sobre lo caro o no de este hotel, ya que en mi opinión, lo uno o lo otro no lo determina su precio, sino la felicidad que esa inversión te devuelve.

Y a pesar de que, como ya he dicho, éste es un blog de hoteles, no puedo dejar de entrar a daros algunos apuntes de la zona. Para mí, una de las más recomendables del panorama nacional.

A escasos 12 kilómetros tenemos la localidad de Laguardia, a cuyas afueras encontramos una de las joyas arquitectónicas de la zona. Entre los viñedos que dan cobijo a esta localidad, se yerguen las famosas Bodegas Ysios en la imponente construcción lleva a cabo por Santiago Calatrava. La manera en que esta construcción queda plenamente integrada en el paisaje es perfecta, siendo espectacular la manera en que el Sol refleja en la ondulante estructura que corona la construcción.

Si continuamos nuestra andadura por la zona, se hace indispensable la visita a la capital riojana. Logroño se encuentra a menos de 30 kilómetros de nuestro hotel, por lo que se presenta como una escapada perfecta. Os recomiendo entrar con el coche hasta la calle Muro de Francisco de la Mata, donde encontrareis un parking muy cercano a la zona monumental de la ciudad. En pocos minutos, nuestros pasos nos llevaran hasta la Concatedral de Santa Maria de la Redonda, la Iglesia de San Bartolomé y la Iglesia de Santiago el Real. Y para los que gustan de combinar un poco de visita cultural con un mucho de visita gastronómica, no podéis dejar de visitar la famosa Senda de los Elefantes. Si os situáis en la calle Laurel, solo tendréis que seguir la línea sinuosa del suelo que os llevará irremediablemente hasta todas y cada una de las puertas de las decenas de bares que abarrotan esta famosa calle. Estoy seguro de que después de cuatro o cinco paradas, entenderéis perfectamente lo de los "elefantes"...

Por último os he dejado la visita a Elciego, localidad de 1.000 habitantes… un pueblo como tantos otros de la geografía española si no fuera por el prodigio de la arquitectura que realizó Frank Gerhy para la Bodega Marqués de Riscal. No podéis pasar por la zona y no asomaros a ver esta maravilla, esta construcción de metal ondulado pintada con los colores del vino, absoluto protagonista de todo lo que nos rodea. Es más, os recomiendo encarecidamente que realicéis su visita guiada, donde poder descubrir el mimo y pasión con la que trabajan la materia prima que tanta riqueza otorga a esta zona. Es curioso, pero después de esta experiencia, seréis un poquito más amantes del vino.

Espero que os guste…

jueves, 18 de octubre de 2012

Parador Fuente Dé



Si, otra vez emprendemos camino… una famosa frase dice así: “El mundo es como un libro abierto, y quien no viaja, solo ha leído la primera página”. Hagámosle caso y viajemos.
Nuestro destino se encuentra a 400 kilómetros, aunque hay que tener en cuenta que los últimos 100 kilómetros se complican, lo que hace que el viaje en coche se alargue hasta algo más de 5 horas.
Nos dirigimos a un lugar donde, aunque parezca mentira, termina la carretera… sí, llegados a un punto, el camino construido por el hombre culmina impotente ante una majestuosa construcción caliza de más de 2.000 metros de altura. Nos vamos a un lugar impresionante de la geografía española, los Picos de Europa.
En esta ocasión, pararemos en el Parador de Fuente Dé, aunque la zona es rica en alojamientos preciosos y de muy alta calidad por lo que no os resultará difícil encontrar un buen alojamiento. El destino es un lujo para los sentidos.
Desde Madrid podéis optar por coger la carretera de la Coruña o la carretera de Burgos. En ambos casos, lo más rápido es ir hasta Cervera de Pisuerga, donde a través de la carretera CA-184 llegaréis a Potes, subiendo el puerto de Piedrasluengas de unos 1.350 metros de altitud (tenéis que parar en su mirador, desde donde podréis disfrutar de unas maravillosas vistas de Picos de Europa). Siendo así, la única diferencia entre una u otra opción estaría en los 10,55 € del peaje de la AP6. Como opción alternativa al puerto de Piedrasluengas (son muchos kilómetros por carretera de montaña) no os salgáis de la  A-67 a su paso por Cervera de Pisuerga y continuar por la misma dirección Santander. De esta manera llegaremos a Potes tras pasar por Unquera y Panes y como no, por el famoso “Desfiladero de la Hermida”… pocos adjetivos pueden describir la belleza del lugar, aunque quizá sean los 20 kilómetros más difíciles en los que he tenido que conducir.
 Una vez en Potes  restarán únicamente 23 kilómetros hasta Fuente Dé por la carretera CA-185.
El Parador de Fuente Dé es de los pocos hoteles de la red de Paradores que aún no han conseguido las cuatro estrellas, pero quien necesita una estrella, con los colosos que tiene como guardianes.  La ubicación del hotel es inmejorable, a los mismos pies de los Picos de Europa.
El hotel es el típico refugio de montaña, donde priman por encima del resto de materiales, piedra y  madera. No es difícil verse en uno de sus cálidos salones, viendo caer la nieve sobre la ladera de la montaña, con la única, pero excepcional compañía, de un buen libro y un humeante tazón de café.
Las instalaciones del hotel no son muy grandes, ya que es un edificio de tres alturas, con dos alas de habitaciones, diversos salones pensados para cobijarse del frio invierno y el restaurante principal donde poder degustar su famoso cocido lebaniego.
Como os he comentado,  la ausencia de una cuarta estrella no se deja notar en las habitaciones ni por tamaño ni por comodidad.
El suelo, como en todo el resto del hotel, es de madera, lo que da a la habitación una magnifica sensación de calidez. La habitación tendrá unos 30 metros cuadrados, al que añadir un gran baño…  si bien, en mi opinión, lo mejor de la habitación lo encontramos tras una puerta acristalada que nos separa de una generosa terraza donde deleitarse durante horas con la visión imponente de las montañas y el sonido del silencio más absoluto… tened en cuenta que no todas las habitaciones tienen ésta terraza  y que no todas las habitaciones están orientadas hacia las montañas, por lo que poned especial celo a la hora de solicitar la habitación.
El hotel dispone de aparcamiento tanto al aire libre como cubierto. En la mayor parte de las épocas, el parking al aire libre es perfecto, pero si váis en época de nieves, os recomiendo tener el coche ha cubierto ya que de lo contrario es probable que al día siguiente esté sepultado.
El Parador se encuentra al lado de las instalaciones del teleférico que os llevará a la cima de nuestros poderosos vecinos… Una de las principales actividades de la zona es el ascenso al Mirador de Áliva. Los más osados pueden optar por hacer el ascenso a pie, aunque por 9,50€, solo ida, o 15€, ida y vuelta, el teleférico os llevará hasta el mismísimo mirador…  estar colgado de un simple cable a cientos de metros de altura tiene su gracia, por lo que os recomiendo que subáis con el teleférico y hagáis el descenso caminando… os espera un precioso recorrido de 16 kilómetros  por uno de los lugares más bellos del país.
Si desde el punto de vista de la situación, nuestro destino es impresionante, no queda a la zaga gastronómicamente. La zona que nos hospeda en esta entrada tiene una rica presentación gastronómica: cocido lebaniego, fabes con almejas y carnes de vacuno, cordero y cabrito serán los protagonistas de la mesa.
Pero empecemos por el principio, el desayuno del Parador. Después de visitar diversos Paradores, el desayuno es lo único que en todos ellos ha mantenido el nivel de calidad exigible, por lo que en esta ocasión me limitaré a decir, que no hay nada nuevo que decir…
Os voy a hablar de tres sitios… dos buenos y uno pésimo… parece increíble que en un sitio donde se come tan bien, sea posible encontrar un lugar tan horrible… creo que mejor empezar por el  malo para terminar con buen sabor de boca…
Pues bien, el lugar en cuestión se halla en la localidad de Comillas… su nombre es  Restaurante El Picoteo… y la comida, el servicio e incluso el precio, si tenemos en cuenta las dos variables anteriores, son pésimos, por lo que, teniendo en cuenta que la ciudad es muy turística y tiene multitud de restaurantes, no os decantéis por éste.
En el lado contrario, puedo recomendaros el restaurante La Serna. Se encuentra justo a la entrada de Potes, según venimos desde Fuente Dé. Tiene una terraza en el exterior y dentro un amplio comedor, muy acogedor. El menú está muy bien. Mucha diversidad de platos a un precio de 11 €. Recomendaros… la fabada en cazuela de barro, el cocido lebaniego, cualquiera de las carnes… un sitio muy recomendable para comer un buen menú del día a un precio razonable.
Y para el final, la joya de la corona… a Fuente Dé únicamente se puede llegar desde Potes… en menos de 10 minutos, a escasos 5 kilómetros de Potes,  en Cosgaya, se encuentra un lugar que, desde el primer momento, me enamoró… cuál sería mi sorpresa posteriormente cuando descubrí que se trata de uno de los restaurantes más reconocidos de  Cantabria… Hotel el Oso… solo sentarse en su terraza a degustar un café en la más absoluta tranquilidad es un placer… pero sentarse en su comedor a degustar una de sus cenas, me va a resultar difícilmente descriptible… empezando por un acogedor salón de montaña… seguido por un servicio exquisito, profesional, cercano, amable, familiar… y terminando por unos platos que poco o nada tienen que envidiar a los servidos por Carme Ruscalleda… cualquier de los platos que encontréis en su carta, hará las delicias del más exigente de los comensales… para el final, la peor parte… pagar… ni siquiera ese momento os amargará una deliciosa velada.  
Espero que os guste…

sábado, 25 de agosto de 2012

Parador de Cáceres


             El lugar protagonista de esta entrada quizá sea una de las ciudades que más me han sorprendido de las muchas visitadas y no me cuesta reconocer que por puro desconocimiento. Si a una ciudad impresionante sumas un palacio recientemente restaurado, obtienes nuestro destino.
Tras una breve estancia en el Parador de Guadalupe para visitar su famoso Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, construido con elementos góticos, renacentistas y barrocos, y una breve parada para visitar la ciudad de Trujillo, con parada gastronómica obligada en su famoso restaurante “La Troya”, donde el aperitivo mientras esperas tu comida es una señora ensalada, un generoso plato de embutido y una tortilla de patatas… imposible afrontar después con garantías un plato de fabada y un rabo de toro; llegamos al protagonista de esta entrada. 
Nos encontramos a 300 km de Madrid, en una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986 y conjunto urbano de la Edad Media y del Renacimiento más completo del mundo, siendo considerado el tercer conjunto monumental de Europa, solo por detrás de Praga y Tallín… impresionante.

Seguro que muchos de vosotros ya sabréis que nos encontramos en la ciudad de Cáceres. El recinto amurallado de Cáceres contiene el conjunto de arquitectura civil y religiosa más importante del renacimiento español que se conserva intacto. La gran mayoría de sus palacios datan del siglo XIV y se han mantenido hasta nuestros días debido a que la mayor parte de los mismos continúan ocupados, aún hoy, por familias de alta alcurnia. Pues bien, dentro de esta maravilla arquitectónica únicamente existen dos establecimientos hoteleros. El primero, el Parador de Cáceres, cerrado durante dos años para su remodelación, reabrió sus puertas a mediados de 2011, una vez convertido el palacio del siglo XIV en el que se encuentra en un formidable hotel de lujo. El segundo, el recientemente abierto Relais & Chateaux de Cáceres, ubicado a escasos 100 metros del Parador. La calidad de estos dos únicos establecimientos da muestra de la exclusividad del lugar.

Pues bien, aunque no descarto visitar en algún momento el Relais & Chateaux, en esta ocasión tocó alojarse en el Parador.

Aquellos que seáis clientes habituales de Paradores sabréis que muchos de los mismos están extremadamente antiguos por dentro. Paradores está intentando llevar a cabo una exhaustiva remodelación de su red hotelera, si bien la situación económica actual no está ayudando, por lo que parece un proyecto que se alargará en el tiempo. Ahora mismo, la diferencia existente entre los hoteles reformados y el resto es abismal… da gusto alojarse en edificios históricos con interiores modernos, tales como Argomániz, Alcalá de Henares, Cáceres…

Tras la puerta de vuestra habitación encontraréis amplios espacios. Os dará la bienvenida un amplio recibidor decorado con gran gusto y que os conducirá tanto a la habitación como al baño, ambas dependencias fantásticas. A la habitación no podría ponerle ni un pero. Es perfecta.

Como no podía ser de otro modo, el desayuno ofrecido por el hotel es exquisito. Como ya comenté en la anterior entrada, este hotel también dispone de Carta de Cortesía, por lo que los platos calientes del desayuno están recién hechos. En esta ocasión, resaltaría especialmente la cantidad y la calidad, tanto de dulce como de salado.

Los que hayáis leído mi anterior entrada sobre el Parador de Úbeda, sabréis que una de las cosas más criticadas fue la carencia de parking. Este hotel presenta el mismo problema, pero en este caso es improcedente cualquier tipo de crítica… como podéis leer más arriba nos encontramos en un lugar único en el mundo, el casco histórico de Cáceres está cerrado al tráfico lo que hace que únicamente pueda accederse al mismo si pernoctas dentro del mismo. El acceso al casco histórico está regulado por un bolardo. Una vez pasado éste, subir por la primera calle de la izquierda y girar la primera a la derecha. El hotel dispone ahí de unas 8 plazas de aparcamiento, claramente escasas para este hotel, pero es lo que hay.

El precio por un fin de semana con desayuno puede estar en torno a los 260 €. Pasear por este destino es una pasada tanto de día como de noche, cuando las callejuelas de esta pequeña ciudad renacentista son iluminadas por colores de otro tiempo. Aunque es posible encontrarlo por un mejor precio, el destino y la calidad del hotel elegido me hacen considerar este precio como aceptable.

No os deseo que os guste, porque estoy seguro de ello.

sábado, 18 de agosto de 2012

Parador de Úbeda


               De nuevo con vosotros… cuatro cosas en la maleta y emprendemos nuevamente camino… 330 kilómetros nos separan de nuestro destino, considerado uno de los conjuntos renacentistas más ricos y mejor conservados del país.


Volvemos al Sur… ya sabéis lo que dice la canción… “toooo-dos ne-cesita-moooos un poco de sur… para poder ver el norte…”… jejejejeje…

Nuestra parada en esta ocasión se encuentra en la provincia de Jaén, centro neurálgico del olivar y de la producción aceitera. El destino elegido es el Parador de Úbeda.

Úbeda fue nombrada Ciudad Ejemplar del Renacimiento en 1975 y Patrimonio de la Humanidad en 2003.

Como no podía ser de otro modo, el Parador se encuentra en el Palacio del Deán Ortega, construcción del siglo XVI, y en pleno centro monumental de la ciudad, compartiendo la Plaza Vázquez de Molina con la Sacra Capilla del Salvador.

Os recomendaría que dediquéis a este destino al menos 3 días, ya que aunque para Úbeda son suficientes 2 días, la visita no sería completa si no visitáis a su no menos famosa vecina Baeza, a escasos 7 kilómetros.

El Parador no es de los más bonitos que podemos encontrar en la red de Paradores, ya que lo más sobresaliente que tiene es su patio interior, de estructura cuadrangular y con un conjunto de columnas donde puede observarse la unión del arte nazarí y renacentista… si pasáis por esta ciudad y no os alojáis en el Parador, al menos tomaros un café en su patio…

Las habitaciones son muy grandes, aunque si bien es cierto que no tienen nada de especial, sí que es de agradecer la amplitud tanto en la habitación como en el baño.

Como ya he comentado en alguna otra entrada sobre Paradores, aunque se rigen por unas pautas comunes, cada uno de los mismos prioriza una parcelas sobre otras, lo que hace a cada Parador único, no solo por su ubicación e instalaciones, sino también por su gestión. En el Parador de Úbeda me llamarón la atención dos cosas. La primera de ellas, es que pone a disposición de sus clientes una completa gama de amenities, algo que ni mucho menos sucede en todos los Paradores, completada con unas estupendas zapatillas.

El segundo punto a resaltar es en la parte de la restauración. De todos los Paradores visitados hay algo que todos cumplen… el desayuno es completo y de muy buena calidad, pero éste Parador tiene un servicio que sólo algunos tienen… la Carta de Cortesía. Este servicio posibilita desayunar a la carta en todo lo relacionado con platos calientes, dando un plus de calidad a su desayuno. Es perfectamente comprensible que en grandes hoteles este servicio sea inviable e ineficaz, pero Paradores debería considerar implantar este servicio como una de sus señas de distinción en la medida en que su tamaño y número de comensales lo permiten.

Una cosa que me gustaría resaltar en esta entrada, es el tema del café en el desayuno. A pesar de que las máquinas de café han mejorado muchísimo en los últimos años, haciéndonos olvidar esos cafés de máquina intragables, me declaro un férreo defensor de la comodidad de disponer de tu propia jarrita de café.

Siempre hay un “pero” y en esta ocasión es con mayúsculas, ya que es imperdonable para un hotel de este nivel… no dispone de parking. Gran parte de la red de Paradores no puede tener parking propio debido a las construcciones históricas en las que se encuentran, pero todos ellos, tienen parkings públicos concertados para sus clientes a escasa distancia del Parador. En este caso, ni siquiera eso. Un poco más adelante del Parador, encontraréis un mirador, ahí girar a la derecha y a unos escasos 50 metros veréis una amplia zona donde poder aparcar.

Fuera del hotel me gustaría trasladaros tres recomendaciones. La primera de ellas es cenar en el Restaurante Antique dispone de un elegante comedor y su carta es de calidad y completa. Por un precio en torno a 65€ pueden cenar dos personas perfectamente, sin vino, claro está.

La segunda recomendación es que desayunéis en “El Mirador”. Si habéis aparcado donde os he dicho, pasareis por su puerta. Baratísimo y tanto la bollería como las tostadas son geniales.

Por último, recomendaros coger la visita guiada de la empresa Pópulo. Ofrecen el conjunto Úbeda-Baeza en días alternos. Visitar la ciudad de Úbeda es retroceder en el tiempo, con sus calles y monumentos, pero también con las vivencias de sus personajes …

            Para el final me dejo la parte que menos nos gusta a todos… pagar!!!! Su tarifa suele estar en torno a 130 € la noche con desayuno. Después de conocerlo, en mi opinión este precio es excesivo, por lo que os recomendaría esperaseis a alguna promoción de las muchas que salen.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Hotel Eurostars International Palace



Preparemos las maletas… nos vamos a una de las posiblemente más bellas ciudades del mundo. Próximo destino… la Ciudad Eterna.

No os resultará difícil encontrar hotel en esta ciudad ya que su oferta hotelera es enorme lo que favorece que cada cual pueda encontrar el hospedaje que más se amolde a sus prioridades.

En esta ocasión, el alojamiento elegido ha sido el Hotel Eurostars International Palace ubicado en la vía Nazionale, a escasos 10 minutos de la estación Termini, lo cual es importante a la hora de llegar al centro de la ciudad. Roma tiene infinidad de cosas increíbles, aunque su red de metro no es una de ellas. No os preocupéis, la ciudad es pequeña y uno de sus grandes encantos es recorrer cada una de sus calles, por lo que el transporte público en esta ciudad no es importante, salvo en el momento de llegar y salir de la ciudad.

Desde el Aeropuerto Fiumicino existe la posibilidad de coger un tren de cercanías a la estación Termini por un precio de 14 € (Leonardo Express). En 30 minutos estaréis en la ciudad. Ojala pudiera deciros que el viaje en el tren es plácido y agradable…. jejejejeje… en mi caso, fue un caos… quizá depende de las horas, de las fechas o de la suerte, pero el día que yo lo cogí el andén se quedaba pequeño para tanta gente con sus respectivos maletones. Una vez recojas tus maletas, sigue las indicaciones “Treni”. Una vez llegues a los andenes, podrás obtener el billete en las taquillas o en máquinas expendedoras, las cuales te permitirán pagar con dinero siempre y cuando tengan cambio, ya que de lo contrario únicamente te permitirán pagar con tarjeta. Los trenes salen con una fluidez de media hora. Importante!!!!! No olvides validar tus billetes antes de subir al tren en las máquinas que se encuentran en los propios andenes... con billete no validado, es como no llevar billete. Otra cosa importante, los andenes que utilizan estos trenes en Termini son los últimos, por lo que tendrás que andar unos 10 minutos por la estación hasta encontrar la salida.

Y una vez ubicado el hotel a nuestra llegada, es importante saber donde se encuentra respecto a la ciudad. Si se baja toda la Vía Nazionale, a 10 minutos encuentras la Piazza Venezia y a otros tantos minutos tenéis la Fontana di Trevi.

El hotel en general está bien. Las dependencias comunes están muy bien. Las habitaciones tienen dos pequeños problemas. El primero de ellos es que son algo pequeñas, sobre todo para un hotel de 4 estrellas, si bien es verdad, que en un destino como éste, el hotel se pisa más bien poco. El reducido tamaño de la habitación lo compensan con un baño de dimensiones más que suficientes, por lo que el conjunto podemos dejarlo en correcto. El segundo y más importante de los problemas es la calidad de los colchones. No voy a decir que no se descanse porque con lo agotado que se llega al hotel, uno dormiría en una cama de clavos, pero un hotel de este nivel no puede permitirse tener unas camas de mala calidad.

Este Eurostars tiene un desayuno muy completo. Podéis encontrar platos calientes, así como fruta variada, bollería de diferentes clases y un servicio bastante bueno... perfecto para empezar un duro día de turismo… Un pero, como no, tenía que tener un pero… no vale de nada poner zumos de 5 sabores diferentes, si no son zumos naturales…

En general, el hotel está bien, aunque como os he indicado, podría mejorar algunos puntos para que todo fuera perfecto. En función de las fechas el precio puede variar muy considerablemente. En verano e invierno los precios están en torno a los 80 € la habitación, sin embargo en primavera y otoño esos precios llegan al doble.

En cuanto a la ciudad, que decir… es fantástica... sí, tienen el Coliseo, la Fontana di Trevi, el Panteón, la Capilla Sixtina, La Piedad, El Moisés… pocas ciudades pueden ofrecer tanto, pero lo mejor es que donde menos lo esperéis encontraréis iglesias espectaculares, esculturas de grandes genios, fuentes impresionantes...

Difícil recomendar sitios para comer… todos fantásticos… si te gusta la pasta, no tendrás problemas… tanto en la terraza de uno de los restaurantes frente al Panteón como en uno de los diversos locales para comprar pizzas para comérsela por la calle, comeréis genial. Un consejo, no penséis que los restaurantes ubicados en zonas especialmente turísticas son mucho más caros que los que podéis encontrar en callejuelas aledañas. Si os es posible, no perdáis la ocasión de cenar frente al Panteón iluminado… por un precio de unos 60 € disfrutaréis de buena comida frente a una edificación de hace 2.000 años…

Ah, y no podía dejar de recomendaros un lugar impresionante. Tenéis que comeos un helado en San Crispino… creedme, impresionantes… esta heladería se encuentra en la vía della panettería, muy próxima a la Fontana di Trevi…como dice Mastecard, comerse uno de sus helados frente a la Fontana di Trevi iluminada no tiene precio…

lunes, 17 de octubre de 2011

NH Palacio de Ferrera.

Una vez más, hayamos nuestro destino en el norte de España. Si ya en una entrada anterior visitamos juntos las Rías Baixas, en esta ocasión nos desplazamos algo más hacía el Este, encontrando nuestro hospedaje en la costa asturiana. Muchos lugares con encanto podemos encontrar en esta zona… avilés es sin duda uno de ellos.

Avilés se encuentra a 451 km de Madrid, por lo que no recomendaría este destino para un fin de semana, aunque tampoco le dedicaría más de 4 días. Aunque las dos ciudades principales de Asturias se encuentran a menos de 30 km , creo que los tres destinos son suficientemente especiales como para dedicarles visitas individualizadas.

En avilés únicamente existe un hotel 5 estrellas, el NH Palacio de Ferrera. Veamos que encontramos dentro del mismo…


El Palacio de Ferrera se encuentra en pleno casco antiguo, compartiendo la plaza de España con el ayuntamiento de la localidad. No siempre tenemos posibilidad de hospedarnos en un palacio barroco del siglo XVII. En la parte trasera del palacio podréis visitar lo que fueran los antiguos jardines palaciegos, hoy Parque de Ferrera, uno de los tantos pulmones verdes de que dispone esta fantástica localidad.

Para los que vayáis en coche, seguid las indicaciones a Parking de plaza España, el cual os llevará justamente bajo la recepción del hotel. El hotel cuenta con un acuerdo con el mismo, de tal manera que tiene una serie de plazas alquiladas para los huéspedes por un precio de 15 € la noche. Os recomiendo hagáis uso de las mismas, ya que en la zona es prácticamente imposible aparcar en la medida en que toda la zona que rodea el hotel es peatonal. En el hotel os proporcionarán unas tarjetas para que podáis entrar y salir del parking sin problemas… tened en cuenta que se trata de un parking público.

Las habitaciones son bastante grandes y cómodas. Ocupadas principalmente por una gran cama, completa la decoración con una escritorio y dos cómodos sillones. Las habitaciones cuentan con un amplio ventanal que permite la entrada de mucha luz natural.

Si a esto añadimos un baño muy amplio y cómodo, tenemos una habitación muy acogedora y completa que hará vuestra estancia muy agradable.

Tratándose del mejor hotel de toda la localidad y posiblemente de la zona, siempre que vayáis en fin de semana os encontrareis con celebración de bodas, pero tranquilos, las habitaciones están perfectamente insonorizadas y los salones de celebración están en un ala del hotel donde las molestias son nulas.

El desayuno está bien, correcto, pero ya está… nada más. No es que eso esté mal, pero en un hotel de esta categoría uno espera ese puntito más que le diferencia de los demás y en mi opinión, este desayuno no lo alcanza… a pesar de eso, no dudéis en elegir unos cuantos ingredientes y solicitar que os hagan una tortilla… muy apetecible por la mañana. Como todos los NH, tenéis la posibilidad de solicitar que los platos calientes típicos de todo desayuno os los hagan en el momento… salchichas, beicon, tortitas… mucho mejor recién hecho…

Y por supuesto, siempre un hotel es mejor si la ciudad en que se encuentra, acompaña, y avilés cumple perfectamente este cometido… todos los alrededores al palacio son peatonales y con una enorme variedad gastronómica… encontraréis desde asadores tradicionales (La Posada) hasta restaurantes de diseño, pasando por locales de tapas (Llamber)…. No os sorprendáis si encontráis las calles repletas de gente… os encontráis en pleno centro de ocio gastronómico de la localidad… aprovechadlo…

Esta ciudad no solo puede ofreceros turismo de descanso y gastronómico… a menos de 5 minutos en coche tenéis una de las playas más maravillosas del litoral asturiano… la playa de las salinas… una maravilla, aunque no vayáis en verano… un paseo por esta playa es una delicia, ya que gran parte de la misma se encuentra en estado natural… solo romperá lo idílico del lugar, 4 bloques de apartamentos que deberían demolerse… no todo podía ser perfecto… no dejéis de visitar este magnífico lugar.


Poco más puedo contaos de esta escapada… si tenéis pensado ir al norte en un puente de 3 o 4 días a descansar de la gran ciudad y comer de maravilla, apuntaos este destino… creo que cumplirá vuestras expectativas.

domingo, 10 de octubre de 2010

Casa Romana


Emprendemos un nuevo viaje. Esta vez, nos dirigimos a una de las ciudades con más “duende” de toda la geografía española. Seguro que muchos de vosotros ya sabéis el destino, verdad??? Pues sí, Sevilla es nuestra siguiente parada en este viaje. El hotel a elegir no era fácil, ya que desde hacía tiempo había tres claras prioridades en esta ciudad: Hotel Eme Fusión, Hotel Alfonso XIII u Hotel Casa Romana. Estoy seguro que los dos primeros, aparecerán en algún momento por este blog, pero en esta ocasión, nuestros pasos nos han llevado a las puertas del Hotel Boutique Casa Romana. La razón, una buena oferta.

Si tuviera que destacar algo de este hotel no tendría dudas. Su principal característica es lo bien situado que se encuentra. Nos hallamos en la calle Trajano, al lado de la Alameda y a menos de 10 minutos caminando de la calle Sierpes y la Catedral de Sevilla.



Con solo entrar en el hall, descubriréis otra de las grandes virtudes de este hotel. El silencio. Un silencio, solo interrumpido por el latir del agua de una pequeña fuente que preside el patio central del alojamiento.

Casa Romana está entre los elegidos por la prestigiosa lista JDB Fine Hotels & Resorts, prestigioso listado en el norte de Europa, lo que provoca que la mayor parte de sus huéspedes provengan de esa zona. El hotel cuenta con no más de 25 habitaciones, distribuidas en Dobles, Superiores y Deluxe. Esta vez hemos tenido suerte y disfrutaremos de una de sus habitaciones Superiores. He de decir, que tratándose de un genuino Hotel Boutique, la habitación superior es bastante amplia, con una gran cama y un sofá-cama, si bien, la distribución de la misma no es la más apropiada, siendo la parte del sofá muy poco aprovechable, por decir algo.




Como comentaba antes, es un verdadero lujo descansar en un absoluto silencio en el centro de una ciudad con tanta vida nocturna como Sevilla. El calor es intenso durante la mayor parte del día, lo que hace que la noche sea el mejor momento para disfrutar de sus estrechas calles. El hecho de que las habitaciones den al patio interior, hace que durante la noche, no se oiga absolutamente nada, muy de agradecer después de un largo día pateando una ciudad.


La habitación se completa con un amplísimo baño, donde dispondréis de una bañera y una ducha independiente, que hará las delicias de los amantes de las largas duchas. No faltarán diversos amenities para que vuestra estancia sea un poquito más agradable.


Por otra parte, el hotel cuenta con un pequeño comedor, acorde a las dimensiones del conjunto del establecimiento en el que podréis disfrutar de un buen desayuno. Destacaría por encima de todo, la calidad del fiambre. Muy bueno. Completan el desayuno con zumos naturales, fruta y un café exquisito, eso sí, sólo si te gusta el café intenso. Decepcionantes los platos calientes, nada atractivos, tanto que ni siquiera los llegué a probar, aunque salvaría la tortilla de patatas, la cual podría pasar perfectamente por una “tortilla de patatas de madre”… jejejejeje. La bollería escasa pero buena.


El hotel cuenta en la azotea del mismo con…no, no… no es una piscina… jejejejeje… dispone de un jacuzzi para 8 personas y un mismo número de tumbonas para disfrutar del sol de Sevilla, intenso e incesante desde primeras horas de la mañana, si bien, me da la sensación de que no es una zona muy utilizada teniendo en cuenta el perfil de huéspedes del hotel.


Por lo demás, aconsejaros que en ningún caso se os ocurra ir con vuestro coche, ya que en esa zona el tráfico de coches está muy restringido y el aparcar es prácticamente imposible.


El precio en mi opinión es muy excesivo. El alojamiento en habitación superior sale en torno a los 150 € por noche. Si además, deseáis desayunar en el mismo, habría que sumar 20 € más por persona, lo que haría un total por noche en alojamiento y desayuno de 190 €. En mi opinión, muy desproporcionado, aunque como siempre digo, todo lo que en este blog encontráis es una simple opinión.

Para completar la crónica de esta estancia, aconsejaros dos lugares donde comer. El primero, Bodega Santa Cruz, se encuentra en la Calle Mateos Gago, justo en la parte trasera de la Catedral. No os esperéis un sitio glamuroso… tras sus puertas, la típica tasca de barrio, jaleo, cañas que van y vienen y números de tiza que decoran la barra con la cuenta de los distintos comensales. Se tapea mejor que bien por 2 € la tapa. El otro, un sitio más indicado para cenar. Restaurante San Marco, situado al final de esa misma calle donde disfrutar de una agradable velada con tenues acordes de una guitarra española en directo. El precio, más que asequible (en torno a los 50 €).

En la próxima entrada, nos vamos a Cantabría. El Parador de Limpias nos espera.




viernes, 16 de julio de 2010

Asia Gardens

Una nueva entrada de este blog dedicado a dar un punto de vista lo más fehaciente posible de los hoteles visitados. Si no recuerdo mal, en la última entrega prometí que la siguiente entrada se centraría en el Parador de Alarcón. Lamentablemente, el Parador de Alarcón no da para llenar una de las entradas de este blog, es más, ni siquiera añadiendo las visitas de los Paradores de Oropesa y La Granja, conseguiríamos sacar algo interesante. No me malinterpretéis, no es que los hoteles indicados estén mal, simplemente no tienen nada relevante, nada que merezca una especial mención y, por ende, nada que merezca una visita. Esto no sería llamativo en el caso de los dos últimos, pero para que engañaros, esperaba bastante más del Parador de Alarcón, un Parador muy difícil de coger dado que solo cuenta con 9 habitaciones, lo que le hace muy exclusivo. En cualquier caso y, por si acaso, alguno de los que leáis este blog decidís visitar esta localidad de Cuenca, indicaros que muy cerca del Parador existe un muy buen restaurante a un precio asequible (25 € por persona) llamado La Cabaña de Alarcón… gozad de unas vistas magnificas mientras disfrutáis de una muy buena comida.

Y dado que no hay entrada del Parador de Alarcón, había que sustituirla por otro destino y, no podríamos haber elegido un lugar mejor.
Esta vez nos desplazamos a 470 km de Madrid. Estamos en la Costa Blanca, más exactamente en Benidorm, localidad de la Comunidad Autónoma de Alicante y el hotel elegido es el Asia Gardens.
Antes de cruzar sus puertas, es necesario indicar que en los últimos años ha estado incluido en la Gold List de la famosa revista Conde Nast Traveller, compartiendo lista este último año con hoteles del prestigio del Ritz de Londres, Cipriani de Venecia, Oberoi Mauritius, los mejores Four Seasons del mundo,…
Solo el nombre os servirá para haceros una idea del estilo de este magnífico hotel. Encontraréis a lo largo y ancho de todo el complejo una clara orientación asiática donde predominan maderas en tonos oscuros, tejidos marfil y una continua mezcla de agua y vegetación, todo ello acompañado con una vestimenta del personal con tintes de la lejana asía.

Pero bueno, empecemos por el principio… no os esperéis un hotel en primera línea de playa, porque a pesar de estar en Benidorm, no se encuentra en la zona de playa, sino unos kilómetros hacia el interior, junto al parque temático Terra Mítica. No sabría decir el motivo por el que eligieron esa ubicación para este tipo de hotel, pero creerme, una vez crucéis sus puertas, no os importará en qué lugar del mundo os hayáis.

En la entrada encontraréis un hall enorme donde comparten espacio la recepción y el Champagne Bar. Desde que pongáis el primer paso en las instalaciones seréis objeto de un magnífico trato por todos los empleados que componen el establecimiento… sí, pensaréis que qué menos, verdad??? Lamentablemente, en ocasiones, el servicio de algunos hoteles no merece el número de estrellas que muestran orgullosos en sus fachadas. Una vez estéis registrados, os ofrecerán una copa de champagne de bienvenida, mientras vuestras maletas son llevadas a vuestra habitación.

Las habitaciones, y sólo puedo hablaros de la habitación Deluxe (la más simple del hotel), os hará sentir como en casa… el espacio será el gran protagonista… y como no podía ser de otro modo, la cama es enorme, lo que complementado con una extensa carta de almohadas, hace de las horas de sueño un momento único.

Los que hayáis leído las anteriores entradas de este blog, seguro que habéis descubierto que soy un apasionado de los baños… sí, lo sé… que friki!!!!! jejejejeje… posiblemente éste sea uno de los que más me ha gustado junto al del Hotel Hesperia Tower de Barcelona y el del Hotel Conrad de la ciudad de El Cairo… una Shoji os dará paso al mismo… en él encontraréis una bañera, situada de tal manera que, sí abrimos otra shoji, quedarán comunicadas las dos dependencias de la habitación, permitiéndonos ver la televisión o escuchar música mientras disfrutamos de un relajante baño… el baño se completa con una magnifica ducha, que hará las delicias de los más exigentes.

Si las estancias del hotel le hacen merecedor de cada una de las estrellas que tiene concedidas, su restauración no le desmerece en absoluto.

El hotel cuenta con tres restaurantes temáticos, uno asiático, otro mediterráneo (especializado en arroces) y un tercero de gastronomía internacional. A ellos, se suma un único restaurante buffet.

No sé si por suerte o por desgracia, únicamente probé el buffet, dado que mi estancia llevaba incluida la media pensión y dicho régimen únicamente es válido para éste último. Supongo que los tres primeros serán deliciosos, pero me atrevería a decir que el buffet no tiene nada que envidiarles. Por supuesto, para el desayuno, el único disponible será el buffet, sumándose a éste la arrocería en la hora de la comida.

Y antes de entrar en la comida, deciros que las dependencias del restaurante son un remanso de paz, dado que se encuentran rodeadas de enormes cristaleras, que dan acceso a los imponentes jardines tropicales del exterior, contando con la lejana compañía del mar mediterráneo, el cual se divisa perfectamente desde el interior, pero más, si decidís degustar sus deliciosos platos en la terraza exterior.

El desayuno magnifico… nada especial, ya sabéis, lo típico… panes de mil clases, fiambres, bollería, fruta, platos salados y algo de cocina en el instante… y, os preguntaréis porque dice magnífico??? El magnífico, en este caso, se lo damos por la calidad… todo buenísimo… la bollería increíble (muy recomendable para los apasionados de los muffins), el fiambre impecable, la fruta muy elegida… en mi opinión, el magnífico se lo tiene más que merecido.

Y si el desayuno era magnífico, no sabría que adjetivo utilizar para la cena… quizá, de 10, o mejor, de 9,5… ya sabéis, siempre se puede mejorar… sí que es verdad que a mí me tenían ganado desde el momento en que estuve frente a una enorme mesa con 15 clases de quesos diferentes, aunque solo hubiera sido por eso, creo que le habría dado la misma nota… jejejejejeje… además, podréis degustar distintos fiambres, unos cuantos platos preparados, marisco frio y cocina al instante… en mi opinión, los platos preparados sobran… en los tres días que aquella fue mi casa, podían prepararte en el momento… marisco a la plancha (hacen un bogavante espectacular), algo de carne (solomillos, entrecot, chuletones,…) y algo de pescado que yo no probé (unos lomitos de atún que tenían una pinta espectacular) porque claro, por muy buena pinta que tuviera el pescadito, tenía unos muy serios competidores a la hora de elegir… jejeje

Esta entrada se acaba y no he hablado de una de las partes más importantes del hotel… sus piscinas… a lo largo de toda la instalación, encontramos tres … una enorme que recorre gran parte del hotel en diferentes estructuras y dos climatizadas al aire libre que son una delicia, tanto por su decoración como por su color…

Además, únicamente indicaros que el hotel dispone de un servicio de Spa que presume de contar con personal adiestrado en escuelas thailandesas… otra cosa, que se quedó en el tintero y que en la próxima visita tendremos que probar…

El hotel es muy recomendable, es más, si me es posible repetiré tan pronto tenga oportunidad… eso sí, deciros que es un hotel para no salir de él… si lo que buscáis es playa o turismo, quizá éste no sea el hotel más recomendable… pero vamos, esto como el resto del blog es una opinión del que suscribe.

Y dado que uno de los lectores en una ocasión solicitó que en mis entradas pusiera el precio de los hoteles, ahí va como el caballo de copas, como diría Bécquer… la habitación tiene un precio medio de 250 € - 300€ por noche en régimen de alojamiento y desayuno… pero como siempre digo, hay que buscar momentos en que salga alguna oferta y valorar en ese momento…

Como siempre, espero que os guste y sobre todo, espero que os sirva, ya que esa es la finalidad de este blog…

Y como en las últimas entradas, indicaros que el próximo destino elegido es Sevilla y el Hotel Casa Romana de dicha ciudad.

domingo, 14 de marzo de 2010

Palacio de Oriol


Por fin ha llegado su turno. Después de visitar distintos tipos de hoteles, la mayor parte de ellos en España, aunque también algunos en diversos puntos de Europa y Sudamérica, llega el momento del que posiblemente sea uno de mis hoteles favoritos. Se trata del magnífico hotel Palacio de Oriol.

Nos encontramos en tierras vascas, para ser mas exactos en Santurtzi, una localidad situada a 18 Km. de Bilbao. El Palacio se encuentra ubicado en una posición elevada, lo que le otorga unas privilegiadas vistas sobre la Bahía de Abra. Santurtzi es un pequeño municipio de unos 50.000 habitantes, siendo la principal actividad de sus habitantes la explotación del Puerto.



Esos 18 kilómetros constituyen el mayor y único inconveniente de este hotel. Como ya he comentado en alguna de las anteriores entradas de mi blog, cuando se hace turismo lo mejor es tener el hotel lo mejor situado posible, pero… en este caso, yo haría una excepción. Y no porque en Bilbao no haya magníficos hoteles, como pueden ser el Silken Gran Hotel Domine, el Miro Hotel o el López de Haro, los cuales no he tenido el gusto de visitar aún (jejejejejeje), sino porque aparentemente ninguno de ellos tiene el encanto que encontraréis en este pequeño Palacio convertido en Hotel. Y con objeto de que este inconveniente no sea tal, indicaros que disponéis de la estación de cercanías a escasos 5 minutos del hotel, teniendo un trayecto de 15 minutos hasta el centro de Bilbao.

El hotel solo necesitará un primer encuentro para cautivaros. Su magnífica fachada os hará sentir que os encontráis en un pequeño palacio de cuento de hadas. No os voy a engañar, el hotel por dentro es un hotel normal, eso sí, de muy buena calidad. La mayor parte de las habitaciones del hotel se encuentran en un nivel más bajo que la recepción, siendo las mejores habitaciones las que se encuentran en la parte alta del hotel, siendo las mismas las que corresponden con las ventanas de la fachada.

La habitación es amplia, como no podía ser de otro modo. Encontraréis una cama enorme de 2 metros que os permitirá descansar como si estuvierais en una nube. Os llamará la atención que el baño está dividido en dos ambientes, de tal manera que el lavabo y el espejo del baño se encuentran en la propia habitación, encontrándose en una dependencia separada el resto del baño.

Desde el punto de vista de la restauración, puedo deciros que es posible disfrutar de una agradable cena en un pequeño salón en el que podréis deleitaros con pescados de la zona de excelente calidad. No os preocupéis por el precio, ya que por unos 25 – 30 € por comensal podéis disfrutar de una buena cena, eso sí, sin vino.

Como ya sabréis los que habéis leído las entradas anteriores de mi blog, los desayunos son una parte determinante en la valoración de un hotel. En este caso, solo puedo decir, perfecto… a primera vista no parece gran cosa, pero darle tiempo. Puede parecer escaso, pero tan pronto os sentéis a la mesa, veréis como tenéis todo lo necesario y, lo más importante, todo de alta calidad. No faltará fruta fresca, bollería, diversos tipos de pan y algo de embutido. Todo excelente, al igual que el zumo y los platos calientes, los cuales se solicitan a la carta, preparándose por tanto en el momento. Por todo lo anterior, si lo que buscáis es un buffet enorme, este no es vuestro Hotel.

Para terminar dar algún dato de interés, que estoy seguro os vendrá genial conocer. Habitualmente, el minibar es gratuito y, es posible alojarse en una habitación superior por 20 € más, por lo que no dudéis en decantaros por éstas.

Por supuesto, el hotel dispone de parking propio que os recomiendo utilicéis, dado que no es fácil aparcar en la calle.

Para terminar, comentaros que el precio de este hotel está en torno a los 80 € por noche, siendo posible encontrar alguna tarifa más baja por medio de ofertas especiales o reservas anticipadas.


PRÓXIMO ENTREGA: PARADOR DE ALARCÓN.